Análisis de Death Squared (Eshop Nintendo Switch)

Como muchos de ustedes (nuestros tan amables lectores <3) ya saben, una de las razones del éxito de la Nintendo Switch es que la posibilidad de jugar con otra gente puede y debería darse en cualquier lugar y en cualquier momento. Si bien parece algo redundante y básico de la consola, es una oportunidad nueva, y es una forma diferente de jugar y llego para quedarse, o eso espero desde mi humilde punto de vista. Por suerte Nintendo no se encuentra solo en esta nueva visión de juego, y hay desarrolladores independientes como SMG Studios, que trajeron Death Squared a la consola en el mes de Julio.

Hemos visto varios juegos durante este primer año, donde la experiencia se veía ampliamente mejorada por la posibilidad de agarrar un Joy-con, y jugar con otros, pero uno de los primeros, fue el Death Squared. Se trata básicamente de un juego rompecabezas o puzzler ambiental, que saco la idea de pruebas de laboratorio masoquistas de juegos como el famoso Portal de Valve, y los hace mejor o peor, pero a su manera. A pesar de haber sido publicado en anterioridad en otras consolas antes de salir en la tienda digital de Nintendo; la habilidad de jugar en forma cooperativa en cualquier momento solo con pasarle un Joy-con a la persona que tengas al lado, da la sensación de que Death Squared fue diseñado desde un comienzo para la consola hibrida de Nintendo.

El jugador empieza el juego, tomando el papel de un técnico llamado David, decidiendo los movimientos de dos robots con forma de bloque mientras que trata de manipular los movimientos a través de los 80 escenarios llenos de trampas en el nombre de la ciencia. Por supuesto como ya lo mencionamos antes este juego se puede jugar con un amigo, pero también existe una opción para jugar solo controlando ambos robots. La verdadera forma de jugar a este juego es con paciencia; en escasas ocasiones es una buena idea moverse rápido para adelante, pero para la mayor parte la mejor alternativa es jugar lento pero seguro si lo que se quiere es llegar al final de cada recamara con nuestro pequeño sujeto de prueba intacto.

La mayor parte de las barreras y obstáculos son controlados por el mismo jugador. Mover cada robot hace que plataformas giren y cambien de lugar, que lasers de colores sigan a los robots o que pinchas salgan del piso en determinados lugares. Se necesita un pensamiento lateral bastante desarrollado, especialmente para rompecabezas más difíciles, pero incluso el stage con la resolución más fácil te hace sentir inteligente por darte cuenta de la solución, que te provoca una sensación de superación muy grande al momento de mirar la experiencia de totalidad del juego.

Por suerte el diseño del juego es tan conciso como el concepto. Con el objetivo de llegar con los bloques a sus metas designadas, la única cosa que el jugador tiene que hacer es moverlos. No hay botones auxiliares que aprender; aunque podes apretarlos para que tus compañeros con inteligencia artificial bailen un poco mientras esperan que sea su turno de moverse. En el modo de single player, el jugador controla a dos cubos robots con cada control analógico. Si bien en un principio es medio incomodo ya que no estamos acostumbrados a usar el analógico con la mano derecha por más de unos segundos, se vuele algo natural enseguida.

Cada nivel es presentado como si el jugador estuviera mirando a los pequeños robots hacer si tarea en un mundo virtual, flotando en el especia, y si bien no hay mucha variedad en el “medio ambiente” de los niveles, esta temática cohesiva se puede apreciar. Debido a su escaso e industrial diseño, no hay prácticamente ninguna diferencia entre jugar en la TV o en modo tableta o portátil. La naturaleza sarcástica y burlona de los diálogos se puede apreciar sin importar la forma en la que se juegue, incluso si es de modo multijugador o solo.

Death Squared no está pensado para aquellos que busquen una sesión de juegos fácil. Si lo estas jugando, es seguro que vas a morir, cosa que podría considerarse incluso una de las mecánicas del juego, ya que es prácticamente imposible descubrir como funciona cada nivel en relación con tus robots sin antes caerte de un precipicio o destruir a los personajes una o dos mil veces… A pesar de morir constantemente y empezar de cero cada escenario, se puede apreciar una de las mejores cualidades de este gran juego al hacerlo: los sarcásticos comentarios de la inteligencia artificial Iris, que hacen recordar un poco a Glados en portal y de David.

Si los 80 niveles nucleo de la historia te dejaron con ganas de mas hay algunos modos extras para jugadores mas aventureros. Uno de estos (e incluso uno de los mas divertidos) es el Party mode, donde se duplican la cantidad de robots para controlar, aunque no recomendamos jugarlo de forma individual, ya que se vuelve muy tedioso apretar tantos botones para cambiar de robot sin confundirte. Este modo cuenta con 40 niveles más de “investigación científica” volando en pedazos a tus compañeros sin ningún sentido. Mientras que el principal modo es complicado, este modo extra fuerza a los 4 (sino también se puede jugar de a 2 o 3) jugadores a coordinar de maneras únicas y distintas. Si con estos dos modos tu mente sigue intacta y todavía quieres más, hay incluso una bóveda con mas niveles para 2 y para 4 personas, que podría considerarse fácilmente el Hard mode.

 

Conclusión

Si bien a lo largo de los años hemos visto muchos juegos que tienen un estilo y mecánicas similares, la forma en la que son presentadas en Death Squared hacen una experiencia mas que rara. Tener un juego que en sus entrañas es cooperativo pero jugable de manera individual es una bendición, pero no esta de mas decir que el verdadero encanto del juego se disfruta mucho mas con un amigo al lado, mientras te ríes de sus errores que te provocan la muerte. Si te gustan los rompecabezas difíciles que te hacen pensar bastante, tienes que jugar a Death Squared.

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