Análisis Overcooked (Eshop Nintendo Switch)

Como ya lo hemos dicho a lo largo de estas dos semanas que venimos hablando de la Nintendo Switch y de sus juegos de este primer año, gran parte del encanto de esta consola es el foco que tiene hacia juegos multijugadores de forma local. Nintendo siempre fue el rey de este estilo de juego, pero la Switch lleva esto a otro nivel, completamente diferente cuando se combina el factor de portabilidad con al menos dos controles que están “siempre listos”. Si bien ya hay muchos juegos en la eShop que sacan provecho de esto, Overcooked es definitivamente uno de los que mejor utilizan estas cualidades.

La premisa es tonta y sin importancia, pero le suma una buena cantidad de encanto al tono del juego como un todo. Overcooked, comienza con asteroides cayendo del cielo y se ve una ciudad bajo el asalto, con los cocineros mirando el caos con el Onion King (si, el rey cebolla) desde la cocina en un techo. No mucho después, la fuente del apocalipsis, un monstruo espagueti gigante (nada fuera de lo común), se le aparece frente a los cocineros con bastante hambre. Si bien nuestros valientes cocineros tratan con todos sus esfuerzos de alimentar al monstruo, simplemente no es suficiente para satisfacer su tremendo apetito, entonces el Onion King, abre un portal del tiempo para permitir a los cocineros escapar. El mismo los teletransporta a 1993, varios años antes de la llegada del monstruo, y el Rey les encomienda a los cocineros recorrer la tierra y cocinar para todos para que estén listos para cuando llegue el apocalipsis. Desde allí, la “historia” está un poco de lado, pero igualmente esto es más que suficiente para setear el “por qué” de todo lo que pasa en el mundo, mientras nuestros cocineros van pasando por escenarios y cocinas cada vez más raras.

El gameplay es extremadamente frenético y estresante (en muchas formas emula la experiencia real de trabajar en una cocina con poco personal) y sin embargo es uno de los más divertidos juegos de sillón cooperativo que alguna vez haya experimentado. El objetivo es siempre claro, entregar la mayor cantidad de órdenes como sea posible en un periodo determinado de tiempo, haciendo de todo, desde sopas hasta pizzas. Cada cocina tiene un diseño diferente y con procesos de cocciones diferentes. Como por ejemplo, para poder producir una orden de sopa de tomate, hay que buscar un tomate, correr hacia una bandeja para cortar los tomates, llevarlos a una olla para cocinarlos, poner la sopa en un plato y recién ahí, entregarlo en la ventana para el cliente que lo está esperando.

Con estos procesos sería más que suficiente para hacer el juego desafiante, pero es aún más difícil teniendo en cuenta cuan limitadas son las habilidades del personaje. Solamente se puede transportar de a un ingrediente por vez, y no se pueden mover las cosas de la cocina para poder hacer las cosas de forma más expeditiva. A veces, la tabla para cortar (cualquier cosa) está en un cuarto, pero para llevar lo que cortes a freír quizás haya que pasar a través de un portal o cruzar un rio. A veces solo hay 3 platos disponibles para usar a lo largo de todo el escenario, entonces alguno de los jugadores tendrá que quedarse lavando los platos permanentemente para tener donde entregar las órdenes. Solamente se tiene un poco de control sobre cuán eficientemente se puede manejar una cocina, y muchos de ellas están hechas para que sean lo más frustrante posible, y obvio que intencionalmente.

Overcooked se puede jugar en su totalidad de forma individual (la dificultad disminuye considerablemente y se puede cambiar de cocinero con apretar un botón), pero la verdadera diversión comienza cuando se juega junto a otras personas. Ya sea jugando con ambos Joy-cons o agarrando uno cada uno de los jugadores, los controles son simples y fáciles de usar desde la primer sentada. Las cocinas son generalmente diseñadas se forma asimétrica y debido a eso, el éxito o fracaso depende casi exclusivamente de cuan eficientemente se comunican entre los jugadores. A medida que las ordenes van llegando más y más rápido, los cocineros tienen que ir pasándose ingredientes unos a otros para poder completarlas. Igualmente, les puedo asegurar que no toma mucho tiempo antes de que todos en la habitación estén gritando e insultando unos a otros, como solían pasar en las viejas épocas de Mario Party o hasta el día de hoy, jugando Smash o Mario Kart. Aun así, los gráficos caricaturescos y la naturaleza caótica del gameplay se prestan a momentos muy graciosos, ya que muchas veces se termina fallando de manera espectacular.

Es ese gameplay tan dinamico que prueba ser el caballo de batalla de este juego. No hay dos escenarios iguales, y las cualidades únicas de cada uno de estos crecen de manera exponencialmente ridículos, a medida que se va progresando más y más adentro del juego. En adición a esto, las ordenes que entran a la cocina en cada nivel, están generadas de manera aleatoria cada vez, entonces jugar multiples veces el mismo nivel igualmente puede derivar en experiencias completamente diferentes. Hay un gran sentimiento de satisfacción una vez que te das cuenta cual es la manera más efectiva de atravesar ciertos cuellos de botella a lo largo del juego. Cada cocina, te otorga hasta 3 estrellas, dependiendo cuantas ordenes se sacaron en el tiempo determinado, cuán rápido se despacharon y si algún cliente no quedo satisfecho por no haber entregado el plato a tiempo, y les garantizo, que conseguir las 3 estrellas en muchos niveles es extremadamente difícil y frustrante.

Teniendo en cuenta la presentación, hay algunas cosas que desear desde el punto de vista de la performance, pero las gráficas y el diseño del audio, dieron justo en el blanco. Los gráficos coloridos tienen una estética de caricatura, medio tonta, y el juego se apega a una atmosfera alegre; se puede estar corriendo en la cocina como un dragón miniatura o como un mapache en silla de ruedas, si así se deseara. La banda sonora se siente medio repetitiva por momentos, pero con sus melodías rápidas llenas de guitarras y acordeones igualan la velocidad rápida del gameplay. El HD rumble se utiliza aquí, y es especialmente útil cuando se juega de forma individual ya que de esta forma, el juego avisa que el otro cocinero termino su tarea, como cortar algo, pero sacando esta utilidad, no es una parte esencial del juego. En el momento de jugar, no es fácil prestar atención a la música y a los gráficos, ya que el gameplay es tan rápido, pero lo que sí se puede (o mejor dicho podía) verse, es la caída en el framerate.

La versión de Overcooked en Nintendo Switch en un principio no podía mantener constante el FPS, pero en parches más adelante, se fue optimizando mucho más el juego, lo que hace ahora una experiencia casi perfecta. Esto claramente es un punto a favor para los desarrolladores que en un principio fueron duramente criticados.

Con respecto a la posibilidad de re jugar, hay muchísimo contenido en este juego para perder horas y horas de nuestras vidas. La campaña principal tiene docenas de niveles, que requerirán de bastante esfuerzo para completarlos con las 3 estrellas (como lo dijimos antes). Más allá de la campaña principal, esta edición de Overcooked es una edición especial, que contiene 2 expansiones en formato de DLCs, que se complementan muy bien con la versión inicial del juego, y ofrecen muchas innovaciones y mecánicas de niveles nuevos. Está de más decir que ver todo lo que tiene el Overcooked para ofrecer va a llevarles un buen rato.

Conclusión

Teniendo en cuenta todo lo que ya mencionamos, Overcooked, es un obligado para cualquiera que esté buscando un fantástico juego tipo party para jugar con amigos. Los gráficos de caricatura y el juego caótico lo hacen un juego ideal para jugar localmente con amigos, y hay MUCHISIMO contenido para disfrutar. Es un juego que da en el blanco con las cosas buenas que tiene que tener un juego multijugador local, y es por esto que desde Blogtendo lo recomendamos 100%.

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