El camino a NX: Wii U

Retomamos el camino hacia la futura NX, o mejor dicho, hacia Nintendo Switch, con la consola que la precede. Hoy toca hablar de la Wii U.



Wii había sido un rotundo éxito de venta, pero no tanto de crítica, con muchos medios alegando que eran juegos demasiado infantiles, con menos potencia que sus rivales y no tan enfocados a los “hardcore”. Sin embargo, Nintendo supo nutrir a Wii de joyazas como los Mario Galaxy, los No More Heroes o The Legend of Zelda: Skyward Sword. Pero como a todo, le tocaba ceder el paso a la siguiente consola de Nintendo. En el E3 del 2011 se presentaba el mando de la consola, e incluso se puso una demo técnica de cómo sería un Zelda en la nueva plataforma de sobremesa. Y tampoco faltó el vídeo de las Third-party alabando las bondades de la consola y de su innovador mando, con una pantalla táctil y con sensor de movimiento. Sin embargo solo mostraron eso, el mando, por lo que mucha gente estaba confundida sobre si en realidad era una nueva consola o únicamente un nuevo mando para la ya existente Wii, y el parecido en el nombre no ayudaba en aclararlo.

No fue hasta el E3 del 2013 cuando por fin se mostró la consola en sí, con un diseño más redondeado que la Wii y con novedades como un videochat, la inclusión del Miiverse con más opciones online para la consola, los memes con la Non-Specific Action Figure. Todo pintaba bien con la nueva consola de Nintendo por lo que nada hacía presagiar que al final no sería todo un camino de rosas como con su sucesora.

La Wii U tenía un módulo multichip hecho a cuatro entre AMD, IBM, Renesas Electronics y Nintendo que combinaba una CPU tri-core a 1.24 GHz llamada Espresso y una GPU denominada Latte (ahora el nombre de Project Cafe tiene más sentido), que contenía un GX2 de AMD basada en Radeon R600/700 para los juegos de Wii U y un GX para la  retrocompatibilidad con su antecesora. También contaba con 2 gigas de DDR3 de ram y un almacenamiento interno de 8 o 32 gigas según la versión básica o premiun, ampliada mediante tarjetas SD, USB y disco duro externo.

Wiiu
La Wii U blanca junto al Gamepad.

Por su parte, el mando además de los típicos controles A, B, X e Y y gatillos L/R y ZL/ZR, contaba con acelerómetro, giroscopio, magnetómetro, altavoces y micrófono incorporados, cámara, pantalla táctil y lector NFC para los amiibos. Además del tabletomando estaba el mando Pro, una revisión del mando Pro de Wii. También era compatible con todos los mandos de Wii, y un tiempo después lanzaron un adaptador del mando de GameCube, principalmente usados con Super Smash Bros.

Respecto del online, además de Miiverse se añadía una eshop más grande y mejorada, con una mayor consola virtual y juegos descargables, más facilidad para jugar online con la eliminación de los códigos de amigo, y con compatibilidad con más programas como Netflix o Napster.

De salida el catálogo prometía mucho, con ports de juegos de la generación anterior como Ninja Gaiden 3, Batman: Arkham City, Mass Effect 3 o Assassin’s Creed III. Por desgracia, con el tiempo, los juegos de las demás compañías llegaban con cuentagotas y finalmente era casi un milagro que salieran en Wii U. La consola también tuvo su propio Wii Sports con Nintendoland, un juego sencillo con varios minijuegos basados en franquicias de la propia Nintendo para enseñarnos los controles del nuevo mando, como el juego asimétrico, la pantalla táctil o el control con movimiento, aunque no pasó de juego de regalo con la consola y no tuvo el mismo éxito que la saga Sports o Play.

Otro de los juegos de salida fue Zombi U, un título que pese a sus bugs y a no tener los mejores gráficos, es uno de los pocos survival horror de la generación, en el que los recursos escasean y sobrevivir en algunas situaciones es un verdadero desafío, y un multijugador muy curioso que se ha perdido en el port a las demás consolas y PC. Un juego obligado si tienes la consola y si te gusta el género. Uno de los títulos que más revuelo levantó fue Bayonetta 2, que al ser exclusivo de la consola, muchos “fans” arremetieron contra Nintendo y contra Kamiya. Una suerte de Hack and Slash al estilo Devil May Cry que continuaba la estela de su predecesor e incluía guiños a sagas de Nintendo con los trajes y armas de la bruja.

Rodin, uno de los personajes de Bayonetta, referenciando al genial Mad World
Rodin, uno de los personajes de Bayonetta, referenciando al genial Mad World.

Y como no, uno de los juegos más grandes de la consola fue Super Smash Bros for Wii U, con la aparición estelar de personajes tan famosos como Pac-Man, Megaman o Cloud, con escenarios enormes que permitían hasta 8 jugadores a la vez y con un online muy mejorado que permitía realizar torneos. Por desgracia, perdía un modo comparable al Emisario Subespacial a favor de un arcade más tradicional, aunque también tenía muchos desafíos y desbloqueables, además de un editor de mapas muy completo y poder luchar con nuestros miis y amiibos. Además, es uno de los primeros juegos de Nintendo en incluir DLC’s, con nuevos trajes y personajes.

Cloud y Kirby compartiendo escenario en Smash Bros for Wii U
Cloud y Kirby compartiendo escenario en Smash Bros for Wii U.

Pese a no contar con tanto apoyo de las third party ha tenido juegazos, como los ya mencionados o Splatoon, Hyrule Warriors, Xenoblade X… Pero parece que hasta Nintendo, en los últimos momentos, también ha pasado un poco de ella, centrando todos sus esfuerzos en la 3DS. Hace dos años escribí un artículo sobre la situación de la consola, e iluso de mí, pensaba que la cosa solo podía ir a mejor. Nada más lejos, Wii U ha estado en un segundo plano con menos lanzamientos y no ha terminado de despegar.

A Wii U le ha pasado lo contrario que a la Nintendo 3DS: empezó pisando fuerte con un catálogo aceptable, pero poco a poco por la falta de lanzamientos, fue bajando en ventas hasta quedar muy lejos de la competencia. A día de hoy no ha llegado a superar los 14 millones de ventas, muy lejos de sus rivales generacionales e incluso de su compañera portátil, que con la salida de Pokémon Sol y Luna ha aumentado más sus ventas. Sin embargo, con la reciente revelación de Nintendo Switch y los pocos juegos (más bien el juego, Zelda) que quedan por salir para Wii U, la situación ya no va a cambiar, y mucha gente está esperando la salida de su sucesora.

Wii U no es una mala consola para nada, pero la mala publicidad inicial de Nintendo y el temprano abandono de las third la condenaron al fracaso, aunque no ha sido tanto como pasó con el mayor fracaso de la historia de Nintendo: Virtual Boy. Quizás con el tiempo la gente vea con otros ojos el tabletomando y se convierta en una consola, como otras, abandonada en su época pero adorada en el futuro.


¿Y sobre Nintendo Switch? Pues aunque todo apunta a que la sucesora no será retrocompatible, la patente americana dice que es compatible con discos, así que en Enero saldremos de dudas. Aunque parece que Wii U si ha dejado su legado en forma del mando de la Switch, esperemos que Nintendo no cometa los mismos errores: de momento la publicidad va por otro camino y ya veremos si las compañías la apoyan o la dejan caer. De momento parece que no, pero solo el tiempo lo dirá.

Y con esta última entrega se termina este largo camino que hace unos meses empezamos a recorrer por la historia de las consolas de Nintendo. Espero que os haya gustado y estar atentos a nuestros próximos artículos sobre la Nintendo Switch. ¡Se avecinan buenos tiempos!



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