Las otras consolas de Nintendo – Laser Clay Shooting System

Switch ya lleva un tiempo en el mercado y todo va bastante bien, de momento. Pero nunca está de más volver la vista atrás para conocer los origines de la Gran N en el mundo de los videojuegos.

Con la serie de artículos El Camino a NX ya repase un poco todas las consolas de Nintendo (menos G&W y Virtual Boy). Pero tenía la espinita clavada de hablar sobre el cambio de Nintendo de ser una compañía que fabricaba cartas a ser una empresa juguetera para luego posteriormente pasar a ser una de las grandes en el sector del videojuego. Lo primero lo dejo para más adelante, empecemos por lo segundo.

Nos remontamos a 1970. Las pistolas de luz son ya una realidad y Nintendo, siendo aún una empresa juguetera, sacaría al mercado por aquella época las Kosenju SP, unas pistolas de luz que se vendían junto a uno blancos a los que disparar, como unas botellas o más adelante a un vaquero o a un león y que tuvieron numerosas versiones. Pero Nintendo no se iba a quedar ahí.

Viendo el éxito de las Kosenju, a Hiroshi Yamauchi se le ocurre una idea: comprar algunas de las boleras que habían cerrado después de que la moda de los bolos cayera en picado en Japón tras el boom de la época de los 60 y reconvertirlas en una especie de salones             recreativos dedicados a las light guns.

A Gumpei Yokoi le encanta la idea y junto a unos casi recién llegados a la empresa, nada más y nada menos que Genyo Takeda y Masayuki Uemura, desarrollan lo que sería conocido como Laser Clay Shooting System. El mecanismo del juego se basaba en proyectar una película de 16mm en una pantalla grande que servía de fondo sobre el que se proyectaban las imágenes de los objetivos a disparar, normalmente pájaros. Sí, podemos decir que es el precursor del Duck Hunt (aunque más adelante Nintendo lanzaría otra light gun con ese nombre, con un mini proyector incluido).

Una de las pocos fotos que hay de los Clay Shootung System.

El Laser Clay Shooting System fue un éxito y en pocos años se abrieron varios centros. Se hizo tan popular que hasta el famoso     actor Sonny Chiba llego a salir en sus imágenes publicitarias. Pero el éxito se dio de bruces con un muro que no esperaban: la crisis del petróleo de 1973 frena en seco su ascenso meteórico y Nintendo acaba con unas brutales pérdidas, sobre unos 5 mil millones de        yenes, deuda que arrastró durante varios años y que se llevó por       delante a la filial creada para este nuevo negocio. Por desgracia,     poco o nada queda ya de esas máquinas salvo algunas imágenes.

Sin embargo, Nintendo pudo reutilizar parte de este invento en dos nuevas creaciones. Por un lado, como las pistolas de luz aún gozan de mucha fama crean una versión más pequeña de su Laser Clay pensada para su venta a otros salones recreativos, el Mini Laser Clay, con un funcionamiento semejante pero en un tamaño menor.

Y por otro, la serie Simulation System, volviendo a usar las películas de 16mm para una serie de juegos de duelos contra vaqueros, que más adelante seria la base para el juego de NES Wild Gunman.      Como curiosidad, la propia Nintendo desarrollo un modelo de esta serie que nunca salió de sus oficinas, puesto que cambiaba a los     vaqueros por una chica a la que quitar la ropa.

Aunque no sea un videojuego en sí, podemos decir que este fue la primera incursión de Nintendo al mundo de los videojuegos, ya que tras este fallido Laser Clay siguieron varias recreativas sencillas     (incluyendo algún clon del Space Invaders) hasta la llegada en 1975 de su primera consola doméstica, la Color TV Game 6 que incluía tres variedades del Pong, esta vez con licencia de la propia        Magnavox; o en 1981 con la recreativa con lo cambio todo en la Gran N: Donkey Kong. Pero eso es ya otra historia.

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