MadWorld o cuando la Wii se tiñó de rojo



Cuando la Wii salió al mercado parecía trasmitir lo mismo que su color, un blanco puro sin ápice de maldad, toda ternura y diversión. Al menos eso debieron pensar algunos, que veían que eso del wiimote era exclusivo de cosas “casuals” y de juegos infantiles, impensable para un juego destinado a un público más adulto. Por eso debe ser que tanta gente se llevó las manos a la cabeza y puso el grito en el cielo cuando se anunció MadWorld. El primer vídeo que se pudo ver de él, era toda una declaración de intenciones: tan solo tres colores en pantalla, blanco y negro para darle un estilo de cómic y el rojo de la hemoglobina, con un objetivo muy claro, cargarse a todo lo que se pusiera por delante de la forma más loca que se te ocurriera. Además estuvo acompañado de una brutal campaña publicitaria anunciando el juego como un resumen de la jornada deportiva, con dos comentaristas enseñando las “mejores jugadas” del juego, todo ello con mucho humor.

Pese a todas las críticas por su ultraviolencia (y porque viera la luz justamente en Wii, una consola que nadie se imaginaba que tuviera un juego como este), finalmente salió al mercado en marzo del 2010, pero todo el jaleo que se armó no le acompañó en las ventas, y aún con toda la polvareda que se armó en varios países con el juego (que suelen ser beneficiosas para las ventas), paso casi sin pena ni gloria por el mercado, quedando relegado y cayendo de precio rápidamente. Bueno, al menos así es mucho más fácil hacerse con él.

Desarrollado por Platinum Games, el juego nos pone en la piel del misterioso Jack Cayman, cuya misión es salvar a la hija del alcalde de Varrigan City, ciudad que se encuentra totalmente aislada del resto del mundo tras un ataque terrorista, que para más inri han soltado un letal virus que matará a cualquier infectado en 24 horas. Los terroristas proponen un macabro acuerdo: todo aquel que mate a otra persona recibirá una vacuna contra el virus. Así da comienzo el espectáculo llamado DeathWatch, en el que como si de un evento deportivo se tratara, las cámaras muestran las desoladas calles de la ciudad y los brutales enfrentamientos que en ellas tienen lugar, con comentaristas incluidos. Poco a poco vamos sabiendo un poco más sobre Jack y descubriendo que no todo es lo que parece dentro de la locura que reina en la ciudad.

Podemos acabar con los enimigos de muchas formas. Incluso tan bestias como arrancarles el corazón.
Podemos acabar con los enemigos de muchas formas, incluso tan bestias como arrancarles el corazón.

En este juego de estética similar al Sin City de Frank Miller, nuestro objetivo es matar a los enemigos de la manera más imaginativa posible, para conseguir los puntos necesarios para ir avanzando por las distintas zonas de la ciudad. El esquema de todas las fases es idéntico, lo que hace que el juego a la larga se haga un poco repetitivo (aunque como casi todos los Beat ‘em up): acabar con los malos para conseguir un número suficiente de puntos y avanzar al Bloodbath Challenge, un sangriento desafío en el que tenemos que hacer de todo, desde lanzar gente a una diana gigante con un bate de béisbol, hasta usar cabezas de zombis como bolas de golf. Una vez superado el Bloodbath Challenge, toca reunir puntos para poder desafiar al jefe de la zona.

Aunque las fases de motos y los jefes finales son un contrapunto, todo el juego es repetir lo mismo. La variedad viene a la hora de acabar con los enemigos. Puedes darles golpes y acabar rápido con ellos con un brutal ataque de la motosierra que tiene Jack en el brazo, o ser creativo y golpear antes al enemigo con todo tipo de cosas, desde clavarle una señal de tráfico a incrustarle un neumático, para luego rematarle contra un muro con pinchos, un gancho colgado de la pared, tirarle a un contenedor o lanzarle a una pecera, y por si fuera poco, tenemos varios objetos que te dan al llegar a una cantidad de puntos, como unas tijeras de podar o una katana. Será por posibilidades. Las mil y una formas de hacer que tus enemigos sufran de lo lindo y teñir el mapa de rojo, son los que le dan vidilla a este juego.

La estetica cómic y los tres colores tienen un genial resultado en pantalla
La estética cómic y los tres colores tienen un genial resultado en pantalla.

Cuenta también con un modo multijugador, pero se limita a competir con un amigo en los diferentes Bloodbath Challenge que hemos ido superando a lo largo del juego. Cumple, pero podrían haber puesto algo más.

Como puntos negativos, además de lo repetitivo que puede llegar a ser, la cámara no es muy precisa que digamos y puede dar varios quebraderos de cabeza. Por suerte los controles son muy sencillos, movimiento con el nunchuck y un botón para las acciones de salto, agarre o atacar. El control por moviento está muy limitado, usándose solo al clavar o lanzar cosas y para los ataques finales, ya sea para acabar con un rival normal o contra los jefes finales.

El apartado artístico es una delicia, el blanco y negro del estilo cómic le queda que ni pintada al juego y te anima a teñir cada vez más el escenario de rojo. Además, la banda sonora acompaña la acción en todo momento y cuadra perfectamente con el desarrollo del juego, igual que los efectos de sonido.

Los comentaristas del evento ponen mayor toque de locura y humor negro al juego, y pese a que se repiten muchos comentarios (mientras que escuchas algunos chistes durante todo el juego, algunos solos los oyes una vez), narran más o menos bien lo que va pasando en pantalla y te reirás un montón con sus chistes. Como añadido, a España llegaron doblados a un perfecto castellano, no así como el resto de las voces del juego que al menos están acompañadas de subtítulos.

Por cierto, Jack y otros personajes del juego volvieron a todo color para otro juego de Platinum, Anarchy Reigns para PS3 y Xbox 360, pero no tenían la misma gracia que en blanco y negro. ¿Veremos a Jack en el Smash? Es muy improbable, pero me encantaría al menos que sacaran un traje para los Miis.

Una pena que, con todo el lío que se armó con el anuncio del juego y todo el bombo que se le dio en su momento, al final pasara tan desapercibido. Si no os echa para atrás el gore y el humor negro a raudales, no perdáis la oportunidad de probarlo. Un genial Beat ‘em up casi olvidado y que tiene mucha diversión que ofrecer.

Imagen de Platinium con motivo del Aniversario del juego. ¿Volveremos a ver al bueno de Jack?
Imagen de Platinum con motivo del Aniversario del juego. ¿Volveremos a ver al bueno de Jack?

Dejar que la locura reine en vuestra Wii y que la sangre la tiña de la manera más imaginativa posible. Darle una oportunidad, pese a sus defectos, no os arrepentiréis.


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